¡Me han pillado! La sinceridad es mi delito.Ser princesa destronada, desheredada y con el rimmel corrido es lo que tiene.Me he criado entre los más sapos del reino y me han enseñado que la belleza no reside en un cigarro.Y quizás esté equivocada, lo acepto, pero tengo claros mis ideales: Zapatillas, despeinada y un dedo corazón.
En resumen soy un poco masoquista, egoísta, obsesiva, calculadora y demás, pero nunca he querido ser perfecta, de ésas ya hay demasiadas.
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